La belleza del enemigo interno

La obra de Luke Jerram

SARS Coronavirus. Fotografía de Luke Jerram
SARS Coronavirus. Fotografía de Luke Jerram
28 ABR 2017
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Luke Jerram es un artista multidisciplinario con amplia trayectoria, que se ha caracterizado por crear obras que buscan la interacción con el público, como performance e instalaciones.

Glass Microbiology es un proyecto que él inició en 2004, consta de esculturas en cristal de los virus responsables de las enfermedades globales, cuya existencia y propagación constituye un alto índice de mortandad y grave peligro para la humanidad. Una particularidad de este trabajo es el uso de cristal transparente, ya que los virus no tienen color, por ser más pequeños que la longitud de onda de la luz. Sin embargo, para que sea más comprensible su estudio, se usa la coloración con un medio de contraste, y en fotografías y publicaciones es más explicativo ponerle color a los virus, lo que contribuye a la imaginación colectiva, asociando los virus con determinados colores. Otro factor para que se eligiera el cristal transparente fue que Luke es daltónico, y eso lo llevo a buscar una forma de poder demostrar como él ve el mundo, y como son en realidad los virus.

Para la realización de sus esculturas consulta a virólogos de la Universidad de Bristol, y además se utilizan fotografías y modelos científicos. Se realiza la comparación de las imágenes del microscopio electrónico granuladas con modelos químicos abstractos y diagramas existentes. Posteriormente se fabrican en un taller de vidrio, con técnicas tradicionales de vidrio soplado, en colaboración con los sopladores de vidrio Kim George, Brian Jones y Norman Veitch. En promedio, el tamaño de sus esculturas son un millón de veces más grandes que el virus original.

Otra característica loable de estas creaciones la constituye su complejidad, ya que algunas estructuras de ciertos virus implican diseños en donde la fuerza de la gravedad haría que se colapsen, puesto que algunos objetos se tienen que mantener dentro de otros objetos, respetando la forma original de los virus.

Las obras se caracterizan por su sublime belleza, y es ahí en donde el artista logra una perfecta alteración de conceptos establecidos, ya que él pudo encontrar la forma de dotar de belleza extraordinaria a virus mortales, que evidentemente carecen de relación a lo bello y estético. Cada pieza es tan detallada que es equiparable a una joya.

Por si fuera poco, en el ámbito científico, Jerram también hace una aportación al permitir la observación tridimensional y detallada de lo que antes sólo se podía ver en fotos, o en un medio plano, permitiendo así a los investigadores, profundizar en sus análisis para depurar sus estudios y encontrar nuevos avances, o acercarse a exactitudes difíciles de lograr con la tecnología actual. Muestra de ello es su actual colaboración con el profesor Richard Condit, de la Universidad de Florida, quien está realizando una investigación sobre la estructura del virus de la viruela, y ha publicado trabajos que muestran una comprensión muy diferente de la estructura interna anteriormente aceptada.

Luke realiza dibujos técnicos para sus sopladores de vidrio, que son confirmados por los científicos antes de que se realicen. Otra prueba de su aportación en el ámbito científico la constituye el uso de su trabajo como herramienta para la difusión del estudio de los virus, en colaboración con las universidades, que promueven nuevos descubrimientos y avances, como hace poco sucedió con el virus EV71 (virus que provoca una enfermedad conocida como enfermedad de manos pies y boca, que ataca principalmente a niños menores de 6 años, y también se relaciona a la fiebre aftosa humana). La exploración de los bordes de la comprensión científica es muy interesante para mí, comentó.

Mientras que al observador promedio nos brinda el acceso a ver un reino totalmente ajeno, pero que paradójicamente, está muy cercano a nosotros, en nuestro interior. Al respecto Luke cita en su página web el testimonio de una persona, que padece VIH, y que narra su sentir así:

Estimado Luke,

Acabo de ver una foto de su escultura de cristal del VIH.
No puedo dejar de mirarlo. Sabiendo que millones de esos tipos están en mí, y será una parte de mí por el resto de mi vida. Su escultura, así como una foto, ha hecho del VIH algo mucho más real para mí que cualquier foto o ilustración que he visto nunca. Es un sentimiento muy extraño ver a mi enemigo, y la causa probable de mi eventual muerte, y encontrarlo tan hermoso.

Gracias.

Y sí, resulta complejo ese equilibrio entre lo bello y lo mortal, entre traducir a un lenguaje tangible y estético un factor científico, interno y letal. El vidrio es un material perfecto que es maleable, pero permite una cualidad de dureza e impermeabilidad, a diferencia de los virus y el entorno en donde surgen y se desarrollan.

Y más allá de dichas características inherentes de su técnica, en un lenguaje poético, podríamos hablar de un particular sarcasmo entre las cualidades letales del virus real, y el hecho de poder quebrarlo y destruirlo así, de forma simbólica, basándonos en la fragilidad de la escultura de cristal.

Algunas piezas de esta colección se encuentran en el Museo Metropolitano de Arte, en Nueva York, el Wellcome Collection, en Londres, y el Museo del Vidrio de Shanghái. También se pueden conocer mediante las exhibiciones itinerantes de la exposición.

Para mayor información se pueden consultar este link y este video. Otros trabajos de Luke Jerran están en Vimeo y en YouTube: