La India y el mundo están celebrando el 150 aniversario del nacimiento del Mahatma Gandhi, el gran líder del movimiento de independencia indio con la no violencia como arma de lucha frente al colonialismo.

En nuestra presentación nos referiremos a la influencia, las afinidades y el legado de Gandhi en América Latina.

Mohandas Karamchand Gandhi nació en Porbandar (actual estado de Gujarat en la India), el 02 de octubre de 1869. Fue un abogado y líder político indio de orientación anarquista y pacifista.

Fue masón y el líder máximo del movimiento por la independencia de la India respecto del Imperio británico, utilizando los métodos de la desobediencia civil, el ayuno, la oración, la no cooperación y la no violencia.

Se le considera padre de la India moderna y uno de los fundadores de la democracia más grande del planeta.

Perteneció a la casta Vaisia y su religión, inculcada por sus padres y maestros, fue el hinduismo, aunque luego fue impactado por el cristianismo y la Teosofía. Se caracterizó por su profundo respeto y tolerancia hacia las otras religiones clásicas.

Siendo estudiante en Londres, tuvo sus primeros contactos serios e intelectuales con el hinduismo a través de la lectura del libro de Sir Edwin Arnold, «The Light of Asia» y el estudio del «Bhagavad-gītā». En esa época frecuentó los ambientes vegetarianos de Londres conociendo a Annie Besant y a Madame Helena Blavatsky en la Sociedad Teosófica (Jahanbegloo, 1998, p. 119).

Fue vegetariano, con una dieta de frutas, vegetales y leche de cabra.

Se casó a los 13 años con Kasturba Gandhi en un matrimonio arreglado por los padres. Tuvo 4 hijos. Estudió Derecho en el University College de Londres y ejerció como abogado. También vivió en Sudáfrica. En 1896 fue atacado y apaleado por sudafricanos blancos, lo que le sensibilizó por los temas de justicia.

Sus grandes fuentes de sabiduría fueron el Bhagavad-gītā, los Evangelios y los libros del noble ruso León Tolstói, cristiano y anarquista, y del estadounidense, también anarquista, Henry David Thoreau. Su partido político fue el Congreso Nacional Indio.

Fue asesinado en Nueva Delhi, India, el 30 de enero de 1948 cuando se dirigía a una sesión para orar. Sus últimas palabras antes de morir fueron: «Hey, Rama», lo cual reflejó su espiritualidad hinduista.

Nunca recibió el Premio Nobel de la Paz, aunque fue nominado en cinco ocasiones. Una más de las grandes injusticias de la historia humana.

El escritor, intelectual, maestro, periodista y político salvadoreño Alberto Masferrer (1868-1932) fue contemporáneo y profundamente influido por Mahatma Gandhi en sus ideas sociales, políticas y espirituales. Al igual que Gandhi, también estuvo influenciado por la socialdemocracia fabiana, el cristianismo, la Sociedad Teosófica y por actores anarquistas como León Tolstoi, Proudhon y Kropotkin.

Alberto Masferrer promovió la lucha por la independencia de América Latina respecto de las potencias, así como los derechos del individuo y la justicia social con métodos pacíficos, no violentos. Incluso durante el levantamiento campesino de 1932 en El Salvador trató de evitar y contener la ola de violencia. Fue vitalista de la línea orientalista con influencias de Gandhi y también de Krishnamurti.

El pensador y político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre (1895-1979) también fue contemporáneo con marcadas influencias y afinidades con Gandhi.

Fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) en México, el 7 de mayo de 1924, para luchar (al igual que Gandhi) por la democracia, la unidad política y la independencia respecto de las potencias, coloniales y neocoloniales, con métodos electorales, pacíficos y no violentos. Al igual que Gandhi, había estado influenciado por el anarcosindicalismo en su juventud.

En 1928, Haya de la Torre estuvo asilado en Costa Rica ofreciendo conferencias y promoviendo la fundación de la Sociedad APRA en el país, presidida por el costarricense Don Joaquín García Monge, un anarquista cristiano y pacífico con ideas tolstoyanas y gandhianas.

En 1932, Haya fue encarcelado en el Perú y, ante un inminente fusilamiento, varias personalidades mundiales clamaron por su vida, entre ellas Albert Einstein, Romain Rolland y el Mahatma Gandhi.

El periodista, político y pensador peruano José Carlos Mariátegui (1894-1930) también fue contemporáneo de Gandhi y tiene en común con este su vocación de lucha por la independencia económica de la América Latina, si bien con métodos diferentes a los del líder indio.

El escritor, abogado, político y filósofo mexicano José Vasconcelos fue un luchador contra la dictadura de Porfirio Díaz y el positivismo, así como activista a favor de la Revolución Mexicana y la independencia de América Latina. Fue el primer Ministro de Educación de México y Rector de la UNAM. Hasta aquí se le notaban afinidades o puntos de encuentro con el pensamiento de Gandhi.

Sin embargo, lamentablemente, su pensamiento total y obsesivamente antinorteamericano le llevó a convertirse en un admirador de Adolfo Hitler, de Benito Mussolini, los nazis y los fascistas, durante el período que iba de 1930 a 1945.

Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura, poetisa, maestra y diplomática chilena, al igual que Gandhi, tuvo un gran interés y preocupación por los pueblos indígenas y reivindicó la importancia de la unidad y la independencia de los pueblos respecto de las potencias coloniales. Era teósofa, otro puente que la unió con Gandhi quien, sin ser miembro de la Sociedad Teosófica, si le reconocía influencias en sus ideas sociales y espirituales. Como los teósofos Gandhi decía que «No hay religión más elevada que la verdad».

Por lo menos tres costarricenses de la época tienen influencias o afinidades con el Mahatma Gandhi: Joaquín García Monge, quién nació en Desamparados en 1881 y murió en 1958, es decir contemporáneo de Gandhi. Fue fundador y director de la revista Repertorio Americano y, como Gandhi, era discípulo del noble ruso León Tolstoi y eran notorias y evidentes sus ideas de orientación gandhiana, es decir no-violentas, anarquistas, cristianas y anticolonialistas.

Así también el Benemérito de la Patria, Roberto Brenes Mesén (1874-1947), fue contemporáneo de Gandhi, ambos fallecieron en fechas cercanas, el primero en 1947 y Gandhi en 1948. Fue miembro tanto de la Sociedad Teosófica como de la Masonería costarricense con ideas sociales y espirituales muy semejantes a las de Gandhi.

Asimismo, Omar Dengo tuvo orígenes anarquistas con influencias de Tolstói, Proudhon, Bakunin y Kropotkin y, luego, se moderó y evolucionó hasta ser Teósofo y Masón.

Con la llegada de las ideas teosóficas al país vino el reconocimiento a Gandhi en personalidades como Omar Dengo y Roberto Brenes Mesén. Recordemos que Gandhi fue masón y admirador, pero no miembro de la Teosofía. Para Gandhi su religión en la práctica es amor, no violencia y servicio a los desamparados.

Según escribió «el Estado representa la violencia en su forma concentrada y organizada» (Gandhi, 1973, p. 85). Luego, apoyar al Estado es apoyar la violencia y es ir contra sus principios religiosos. Por lo tanto, es desde su base hinduista que nacen sus ideales anarquistas, es decir una sociedad sin Estado, sin gobierno y sin violencia, en fin, una sociedad ahimsa. (Gandhi, pp. 117-123)

En su obra concibe y sueña con la posibilidad de una sociedad sin Estado y por lo tanto sin violencia. Ese Estado, dice, no existe en ninguna parte y si en algún lugar puede surgir sería en la India. Como el ideal no puede realizarse, entonces cita al estadounidense Henry David Thoreau: «El mejor gobierno es el que menos gobierna».

En fin, que el ideal sería una sociedad ahimsa, sin violencia y sin gobierno y, en caso de que ello no sea posible, hay que optar por una sociedad cercana a su ideal, con un gobierno lo más limitado posible.

Para que existiera una sociedad o un Estado no violento Gandhi propuso prescindir del ejército. Lo que el líder indio no supo, porque fue asesinado en 1948, fue que, en la América Latina, en la lejana Costa Rica y, bajo el influjo e inspiración de sus ideas, en la Constitución de 1949 se abolió el Ejército como institución permanente y, entonces, Costa Rica pasó a ser el primer país del mundo sin fuerzas armadas.

Las ideas y los ideales de Gandhi habían entrado directamente por medio de sus libros, de los periódicos y su liderazgo inspirador y también a través de la influencia de la Sociedad Teosófica y las Logias Masónicas que divulgaban sus ideas espirituales y sociales. De esa manera, Costa Rica se fue convirtiendo en un país con ideas ahimsa hasta que, más adelante, se fundó y estableció en su territorio, durante el gobierno de José Joaquín Trejos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y luego la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas, en cuya sede se erigió una estatua y una foto del Mahatma Gandhi como gran inspirador de dicho centro académico mundial. La UPAZ fue «gandhiana» desde el principio, al igual que la Reforma Social de 1943.

Más adelante el entonces presidente de la República de Costa Rica, Oscar Arias Sánchez, recibió en nombre de Costa Rica el Premio Nobel de la Paz por su Plan de Paz y sus enormes esfuerzos y logros en la pacificación de Centroamérica durante la década del ochenta del siglo pasado.

Tiempo más tarde, durante su viaje a la India, Arias visitó el Mausoleo de Gandhi en Nueva Delhi, llevándole una ofrenda floral para agradecer y reconocer la monumental influencia que tuvo Gandhi en su Plan de Paz y No violencia para Centroamérica.

Al celebrar el 150 aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi le rendimos justo homenaje y reconocimiento a su enorme influencia e inspiración para las luchas de América Latina por la unidad, la democracia, la independencia, los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la paz, con los métodos no violentos y civilistas, y la filosofía del ahimsa.

Concluyo con una de las frases célebres de Gandhi: «No hay camino para la paz, la paz es el camino».

Gracias, Mahatma Gandhi, maestro de sabiduría y eternidad.

(Conferencia presentada en el Video Fórum Internacional sobre Gandhi y el Mundo, organizado por el Indian Council of World Affairs (ICWA). Sapru House, Nueva Delhi, India. 01 de octubre de 2020.)

Referencias

Gandhi, M. (1973). Mi socialismo. Buenos Aires: La pléyade.

Gandhi, M. (2019). * Autobiografía*. Madrid: Gaia Ediciones.

Jahanbegloo, R. (1998). Gandhi. París: Felin.