Filósofo inglés, generalmente inscrito en el empirismo y el materialismo. Fue uno de los fundadores de la filosofía política moderna. En su tiempo, fue acusado de ateísmo, aunque en realidad era deísta.

Es el más connotado teórico del absolutismo político, pero en su obra aparecen las simientes del futuro liberalismo.

Se vivía el Renacimiento, el florentino Nicolás Maquiavelo había publicado El Príncipe en 1513, promoviendo que el gobernante se guíe exclusivamente por su interés y la razón de Estado y Jean Bodin, en Francia, había publicado los Seis libros de la República*, en 1576, promoviendo el concepto de soberanía absoluta del Estado.

Thomas Hobbes nació en Westport, Malmesbury, Wiltshire, Inglaterra el 5 de abril de 1588.

Fue un bebé prematuro, debido al pánico que sintió su madre al ver llegar los navíos invasores de la Gran Armada Española a las costas de Inglaterra. Se refería a la llamada Armada Invencible del monarca español Felipe II en el marco de la guerra anglo-española que duró de 1585 a 1604. Por eso Hobbes decía: «Mi madre dio a luz gemelos: yo mismo y el miedo», para explicar su propio nacimiento, así como el origen de su filosofía política. Entonces, España era la potencia hegemónica de Europa y del mundo.

Hobbes fue hijo de un clérigo anglicano de Charlton y de Westport, quien se vio involucrado en una pelea al frente de su iglesia y se vio obligado a abandonar a su hijo, quien termina siendo criado por su tío Francis Hobbes, un rico comerciante sin familia quien le apoyó económicamente en su formación.

Hobbes empezó sus estudios en la escuela de Malmesbury. A los 14 años, ingresó en el Magdalen Hall, precursor del Hetford College de la Universidad de Oxford.

En 1608, obtuvo el título de Bachiller en Artes y empezó a trabajar como preceptor de dos hijos de William Cavendish y, con ellos, viajó por Francia, Italia y Alemania. Más tarde pasó a ser secretario de Cavendish.

También se desempeñó brevemente como escribiente del célebre filósofo empirista y canciller, Francis Bacon, de quien recibió notable influencia.

En 1628, murió W. Cavendish y Hobbes pasó a ser tutor del hijo de Sir Gervase Clifton, hasta 1631. Se sentía a sus anchas con la nobleza y la realeza.

En 1629, publicó su traducción de la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides y realizó otro viaje a Europa como tutor.

En 1631, de nuevo, la familia Cavendish le llamó como tutor del tercer Duque de Devonshire, hasta 1642.

Realizó un nuevo viaje a Europa y entró en contacto con los círculos intelectuales de René Descartes e, incluso, conoció a Galileo. Aún hoy día se discute si la era moderna es cartesiana (racionalista) o hobbesiana (empirista).

En 1642, publica De Cive.

En 1646, fue tutor de matemáticas del Príncipe de Gales, futuro Carlos II, quien, al llegar a Rey, le concedió una buena pensión.

En 1650, publicó Elementos de Derecho natural y político. Aquí, se muestra claramente defensor del Derecho natural.

En 1651, publicó Leviatán, su obra más conocida y su mayor aporte a la historia de la filosofía política. La escribió en París y sus alrededores. El nombre completo del libro es: Leviatán: o la materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil.

Algunos obispos anglicanos sugirieron que se quemara a Hobbes en la hoguera por hereje. Lo cual, finalmente, no sucedió.

En el Leviatán comparó al Estado con el monstruo marino o demonio bíblico de igual nombre y de poder descomunal que devora a los individuos. Para Hobbes el Leviatán es el poder del Estado.

Su obra ha sido criticada por los católicos, los anglicanos, los defensores de la libertad y hasta los mismos Estuardos.

Convirtió a Hobbes en el pensador más elogiado y censurado de su tiempo. Su carácter secular y sus semillas de liberalismo le generaron las críticas de los realistas. Debió huir de regreso a Londres, buscando la protección del gobierno revolucionario para continuar con su vida privada.

En 1655 publicó Tratado sobre el cuerpo en el que define al ser humano como una máquina y que le genera acusaciones de ateísmo.

En 1666, la Cámara de los Comunes presentó un proyecto de Ley contra el ateísmo y, pronto, un Comité incluye el Leviatán entre los libros sospechosos. Como consecuencia de dicha ley, se le prohibió a Hobbes publicar en Inglaterra y se vio obligado a seguir difundiendo sus nuevos libros desde la ciudad de Ámsterdam, Países Bajos. Y su obra Behemoth: Historia de las guerras civiles de Inglaterra, se publicó en 1681, hasta después de su muerte.

Para Hobbes, sus dos grandes enemigos en vida fueron la Iglesia de Inglaterra y, curiosamente, su Alma Mater: la Universidad de Oxford, entonces muy influida por la escolástica. También se mostró crítico del Papado.

En 1672, termina su autobiografía en verso latino.

En 1673, publica su traducción de la Ilíada y, en 1675, la de la Odisea.

Concepto de ser humano

Para Hobbes el ser humano, al igual que los demás animales, es solo cuerpo, únicamente materia. En realidad (dijo) es una máquina de carne y hueso; reflejo de una época de rebeldía contra todo concepto trascendente del ser humano.

Es un ser egoísta (agregó) que actúa buscando su propio interés.

Según el filósofo de Malmesbury, Dios es el único ser incorpóreo. Es la causa primera y operador del universo.

Estado de naturaleza

Para Hobbes el estado de naturaleza es un estado de miedo, guerra y anarquía. Allí, el hombre es antisocial y se mueve por el deseo y el temor. En dicho estado rige la «guerra de todos contra todos» y «el hombre es el lobo para el hombre».

Contrato social

Para que los seres humanos salgan del estado de naturaleza e ingresen en la sociedad civil, Hobbes promovió un pacto o contrato social para transferir los derechos del hombre en favor de un soberano.

Ese monarca absoluto sería el único capaz de hacer respetar el contrato social y, al tener el monopolio de la violencia, garantizaría el orden, la seguridad y la paz; con lo que se muestra claramente como partidario de la soberanía absoluta del Estado.

Hobbes, entonces, fue el fundador del contractualismo como medio de legitimación del Estado; es decir, la idea de que el Estado nace de un pacto o contrato social, y que dicho Estado nos establece limitaciones a las libertades, pero también, a cambio, las ventajas de la convivencia en el orden social.

Origen del Estado, contrato social y soberanía absoluta

Veamos cómo explica el nacimiento del Estado en su Leviatán:

Dícese que un Estado ha sido instituido cuando una multitud de hombres convienen y pactan, cada uno con cada uno, que a un cierto hombre o asamblea de hombres se le otorgará, por mayoría, el derecho de representar a la persona de todos (es decir de ser su representante) (p. 163).

Nótese que en solo ese párrafo está contenida la idea de un pacto o contrato original que da nacimiento al Estado, pero también la idea de que la representación del todo social puede recaer en un solo hombre (Monarquía) o también en una asamblea de hombres (Democracia) y (según el filósofo) dicha decisión la tomará la mayoría.

Con lo cual ya sabemos que Hobbes optó por la monarquía absoluta, pero dejó abierta la puerta para una democracia, puesto que tan crucial asunto lo dejó en manos de la mayoría. Aquí, se ve claramente como Hobbes dejó sentada la base teórica para un régimen de legitimidad democrática.

Tipos de gobierno: monarquía, aristocracia y democracia

Más adelante agrega que:

La diferencia de gobiernos consiste en la diferencia del soberano o de la persona representativa de todos y cada uno en la multitud…Cuando el representante es un hombre, entonces el gobierno es una monarquía, cuando lo es una asamblea de todos cuantos quieren concurrir a ella tenemos una democracia, o gobierno popular; cuando la asamblea es de una parte solamente, entonces se denomina aristocracia (p. 173).

Como escribió Jean Touchard:

Aunque Hobbes defiende la causa del poder absoluto, no lo hace… en nombre del derecho divino de los reyes, sino en nombre del interés de los individuos, de la conservación y de la paz. Seculariza el poder y muestra su utilidad, no su majestad (p. 260).

Es decir que el absolutismo de Hobbes no es religioso sino secular.

Hobbes criticó de manera permanente la separación de poderes y promovió la soberanía absoluta. Sin embargo, también señaló que el soberano tiene límites que son la razón y el interés del pueblo. En fin, que, según el autor, los individuos logran vivir en orden, seguridad y paz delegando sus derechos en el monarca absoluto. Y, a su vez, este debe gobernar al servicio de la razón y del interés del pueblo.

Sus conceptos de individuo, ciudadano, estado de naturaleza, sociedad civil, soberanía absoluta del Estado y contrato social acordado por la mayoría serán retomados por el filósofo inglés, John Locke, quien no propondrá el absolutismo como solución sino la división de poderes, la soberanía popular y el Estado de Derecho.

Para la posteridad, a través de los siglos, quedó la idea de que Hobbes representa el absolutismo y Locke el liberalismo. Sin embargo, en honor a la verdad y a la precisión, Hobbes, además de ser el máximo exponente del absolutismo (lo cual está fuera de toda duda), también dejó sentadas las bases teóricas del liberalismo y hasta una puerta abierta a la democracia.

Thomas Hobbes de Malmesbury murió en Derbyshire, Inglaterra el 4 de diciembre de 1679. Tenía 91 años. Sus últimas palabras fueron: «Un gran salto en la oscuridad». Su tumba está en la Iglesia de San Juan Bautista, Ault Hucknall, Derbyshire, Inglaterra.

A su muerte se quemaron ejemplares de sus libros.

Notas

Hobbes, T. (1982). Del ciudadano y Leviatán. Madrid: Tecnos.
Touchard, J. (1979). Historia de las ideas políticas. Madrid: Tecnos.