Su obra se centra en la escultura de metal, especialmente el bronce, en formato grande, especializándose su técnica en el campo de la obra pública.

Ha desafiado la rigidez y pesadez del metal proveyéndole a la obra de fragilidad, aportando fluidez y ligereza en las formas. Cada obra es un nuevo desafío a la lógica de la rigidez física de los elementos, consiguiendo un arte visual atractivo que se complementa y se fusiona perfectamente en el entorno donde se ubica.

Nacida en Irlanda en 1966, se trasladó a California donde abrió su estudio para dar mejor acceso a su obra al público y amantes del arte. Desde sus comienzos ha gozado de prestigio y ha cautivado a críticos y coleccionistas.

Motivos no le han faltado para conseguir ese reconocimiento:

  • Efectos visuales impresionantes.
  • Una de las pocas mujeres que funden bronce.
  • Su peculiar habilidad de fusionar en una obra el cuerpo humano y la naturaleza cómo plantas y animales.

Parte creativa

La parte creativa de Linda Brunker se suele comparar o definir cómo una filigrana, si bien este término es común en la orfebrería y productos odontológicos también se utiliza en el arte. El proceso que utiliza es la fundición de cera perdida.

Partiendo de la pregunta que ella misma se realiza:

¿No es interesante que el patrón de las venas en una hoja sea tan similar a las venas que llevan la sangre a cada célula del cuerpo humano?

Linda crea sus propios moldes de hoja de la siguiente forma:

  • Cultiva sus plantas según el tamaño y forma que necesita para crear sus moldes.
  • El grosor de las hojas debe tener aproximadamente ¼ de pulgada y en ocasiones debe agrandar ciertas partes para facilitar que el bronce fundido fluya.
  • Asume cualquier forma y tamaño consiguiendo que las piezas tengan apariencia frágil y flexible pero que sean resistentes.
  • Trabaja de manera artesanal y compleja con el método American Fine Arts Foundry.
  • Huye de la impresión en 3D y la IA.

Otro elemento importante en su obra es la pátina (tono verdoso que se forma debido a la humedad en ciertos metales cómo el bronce). Linda necesita se refleje ese proceso orgánico de envejecimiento de manera natural.

Sus obras, mayormente figuras femeninas, tienen patrones geométricos que complementan a la escultura creados con yeso. Son elementos con formas propias de la naturaleza como flores, mariposas, plumas, semillas, frutas, etc., formando una celosía que se fusiona perfectamente con el bronce y aportan luminosidad y consistencia.

En las elegantes esculturas de Linda Brunker, masas de formas naturales, desde hojas hasta estrellas de mar, llevan la huella de cabezas y cuerpos humanos, generalmente femeninos. Son emblemáticos de los patrones estructurales que conectan no solo a los seres vivos, sino a todas las formas en todas las escalas. de microscópico a cósmico. El trabajo es técnicamente impecable y, a menudo, ingenioso... (Aidan Dunne).

Significado de las obras de Linda Brunker

Linda es una artista que complementa de una forma personal y bella esa conexión existente entre su energía espiritual y emocional con el medio ambiente.

La idea subyacente, la intención del artista y el medio utilizado para expresar esa intención e idea, se fusionan tan estrechamente y con un equilibrio tan crucial que se libera una energía ardiente que da vida a la materia inerte (Crítico en 1988).

Las obras de Linda Brunker traspasan la rigidez del material proporcionando una energía junto al entorno que embriaga y conmueve al espectador.

El cobre es un conductor natural y retiene el calor y la energía, lo que podría explicar por qué algunas esculturas de bronce parecen emitir una energía propia (Linda Brunker).

Sus temas incluyen la inclusión, lo espiritual, ambiental y global de las culturas.

Obras:

  • Coming Round, escultura realizada en 1994. Figura voladora una filigrana de plumas.
  • Gaia’s Garden, escultura creada en 2007 y que representó a Irlanda en la exposición «Diálogo con el emperador Quin – Esculturas contemporáneas de Europa y China» que se realizó en China en el año 2013. Está fabricada en cobre, bronce y acero inoxidable. Mide 25 metros con colores llamativos que muestran esa fusión tan especial que consigue Linda entre el mundo de la ciudad y el rural.
  • Voyager (2003), junto con Gaia’s son figuras femeninas en trance con los rostros alzados hacia el cielo intentando alcanzarlo.
  • Oak (1989) y Foliose (1991) son esculturas de figuras femeninas en posición fetal que se funden con la tierra.
  • Plant Head en Suzhóu en el año 2013. Preciosa escultura con la que Brunker ha conseguido fusionar la vida en la ciudad de los rascacielos y la vida tradicional del campo agregando un color surrealista a la obra y divertida al mismo tiempo.

Linda Brunker desde sus inicios en la escultura se dedicó a la obra pública adelantándose a otros colegas y fomentó su carrera en un país como Irlanda que comenzó a afianzarse económicamente, creando nuevas oportunidades en el arte con ayudas de la UE.

Tardó cinco años en organizar su serie de exposiciones «Sculptures in context».

Linda Brunker vive ahora en el sur de Francia en la parte de Occitania, zona rural que le sigue inspirando con nuevos enfoques y cultura.