En el mundo existen más de 3.000 variedades de uvas con las que se pueden producir diferentes tipos de vino, una bebida que dice presente en los diferentes eventos, cenas o en cualquier momento que desees tomar una copa. Se caracteriza por tener diversos aromas, sabores y hasta tonalidades dependiendo de los procesos a los que se someta. Este motivo puede hacer que sea difícil escoger alguno para un acontecimiento específico.

Una buena decisión requiere del conocimiento de varias características como, por ejemplo, el motivo de la celebración, época del año, maridaje, precio, incluso el tamaño de la botella, al igual que la forma del corcho podrán decirte si la bebida es de calidad o no. Por ello, si quieres aprender a escoger un buen vino, te recomiendo seguir leyendo este nuevo artículo.

Toma en cuenta la ocasión

Antes de elegir una bebida, es necesario tener claro el momento para el cual se utilizará. Cada tipo de vino está destinado para una circunstancia diferente, es decir, tanto los vinos blancos como los rosados, se utilizan para comenzar la comida, pero si se desea acompañar el plato principal, lo más recomendable es llevar un vino tinto. En este sentido, sería fenomenal tener una idea de lo que se va a comer, de esa manera, la elección podrá ser más acertada.

Para celebrar cualquier suceso como matrimonios, graduaciones, bautizos o cualquier fiesta, un vino espumoso siempre será la mejor opción al momento del brindis.

No solo debes tener en cuenta el evento para el cuál dispondrás del vino, la época del año también es importante. Gran parte de los bodegueros han afirmado que, durante la primavera y el verano, lo más aconsejable es consumir vino blanco, rosado, o incluso un espumoso, porque pueden tomarse fríos. Mientras que, para el otoño e invierno, la mejor opción es tomar vinos tintos con buen cuerpo y taninos altos para contrarrestar el frío.

El maridaje es importante

El maridaje tiene como objetivo principal hacer que tanto la comida como el vino tengan un mejor sabor del que tendrían cada uno por separados. Por este motivo, a la hora de seleccionarlo, es necesario saber con qué platos se acompañará o si este fungirá solamente como aperitivo. Cada alimento puede combinarse con un vino diferente, a continuación, te dejo algunas sugerencias:

Vino blanco: sus sabores suaves, grado de acidez al igual que frescura, hacen que sea una gran opción para acompañar carnes magras, pescados, mariscos, pastas, quesos, olivas y frutos secos.

Vino rosado: esta bebida será el acompañante perfecto para las pastas, arroces, ensaladas, guisos de pescado, pato, mariscos e incluso carnes.

Vino tinto: su sensación fuerte al paladar provoca un contraste perfecto con carnes rojas, quesos maduros, jamón ibérico, alcachofas, espárragos, pastas, alimentos ahumados y hasta chocolate.

Cava: para poder maridar este vino espumoso español con cualquier alimento, es necesario tener en cuenta el dosage (grado de azúcar), además de su crianza, la cual se define como el tiempo de reposo que tiene en la botella. Por lo general, suele ser una gran opción para quesos, embutidos, aperitivos, ensaladas, pescados, mariscos, carnes, asados y toda clase de postres.

Champagne: no solo se usa para brindar en las grandes celebraciones, con esta bebida francesa se pueden maridar las tapas o canapés, quesos, pollos, carnes, vieiras, gambas, sushi, salmón, además de dulces.

Observa el tipo de botella

Aunque no lo creas, este elemento desempeña un papel fundamental en el proceso de elaboración del vino. Después del embotellado, se inicia la fase de crianza; es en ese momento cuando el líquido alcanza su madurez.

A la hora de seleccionar un buen vino, el tamaño de la botella es una característica importante, pues de eso depende que se conserve por un mayor o menor tiempo.

Estos recipientes tienen diferentes tamaños, por lo que se clasifican de la siguiente manera:

Bordelesa

Es una de las más utilizadas en todo el mundo, originaria de la región francesa de Burdeos. Generalmente, está llena de vino tinto y suele ser de color verde; se caracteriza por ser de las más fáciles de guardar; tiene forma cilíndrica, al igual que un cuello corto con ángulos marcados en la zona del hombro; suele medir 30 cm de alto, además de tener un diámetro de 6,85 centímetros.

Borgoña

Es el modelo más antiguo, a diferencia de la bordelesa, sus hombros son más caídos y tienen una mayor longitud. Suele ser de tonos pardos o verdosos; su altura es de 29,6 cm, pero su diámetro es de 6,80 cm. En ella se pueden embotellar tanto vinos blancos como vinos tintos.

Rhin

Tiene una altitud de 35 cm y calibre de 7,6 cm. En su interior, suelen guardarse vinos blancos o rosados. Cuando se trata de los primeros, el color del recipiente suele ser verde, mientras que para los segundos es transparente. Por si fuera poco, la botella también puede observarse en color azul o caramelo.

Jerezana

Sabrás diferenciarla porque tiene un color casi negro. Se utilizan para embotellar vinos de Jerez o manzanillas. Suele tener una altura de 28,6 cm y un diámetro de 7,5 cm.

De Champagne

Como su nombre lo indica, en ella se envasa el Champagne o el Cava. Por este motivo, se fabrica con un vidrio más grueso; además cuenta con una oquedad importante debido a la presión que emanan este tipo de licores. Generalmente, tienen una altura de 30 cm y diámetro de 8,84 cm.

Las botellas previamente señaladas son las más conocidas, sin embargo, existen varias bodegas o empresas que tienen su propia clase de recipiente.

No obstante, la más recomendable es la botella Magnum, esta tiene una capacidad de 1,5 litros. Los expertos en el sector vinícola aseguran que, con ella existe una excelente relación entre el vino y el oxígeno. Con frecuencia, las bodegas la utilizan para servir sus mejores creaciones, por este motivo, son sinónimo de alta calidad.

El corcho también habla

Por si no lo sabías, el diseño del corcho puede indicarte ciertas características del vino. Por ejemplo, si el corcho es largo, significa que el líquido mejorará a medida que avancen los años. Aunque no lo creas, se encuentra diseñado para que la bebida se conserve por el mayor tiempo posible. De esta manera, quedará protegida de bacterias y aguantará mucho mejor el paso del tiempo.

Al destapar la botella, debes oler el corcho, ten en cuenta que, si el aroma es desagradable, es posible que el vino no se encuentre en buen estado. Asimismo, si observas agujeros en el corcho, es una señal de que existen gorgojos; ante esta situación, lo más recomendable es consumir el vino en poco tiempo.

¡No te dejes engañar por el precio!

Posiblemente, es de pensar que mientras más alto sea el precio de un vino, mayor es su calidad, sin embargo, esto no sucede así. Existen múltiples bebidas de excelente calidad, a precios accesibles. A la hora de elegir, lo más recomendable es leer muy bien las etiquetas, en ellas se describen datos importantes sobre el vino, como por ejemplo el tipo de uva, añada, bodega en la cual se elaboró, grados de alcohol, nivel de azúcar, acidez, entre otros ítems que son determinantes para su conocimiento.

Probarlo siempre será la mejor opción

Si es posible, asegúrate de haber probado el vino antes de comprarlo. En este sentido, lo más recomendable es llenar un tercio de una copa, de forma que tanto los aromas como los sabores puedan establecerse en el cristal. En el caso de los tintos, su sabor en boca debe ser agradable, es decir, no debe ser demasiado ácido ni amargo al paladar. En caso de que tenga aromas desagradables o un mal aspecto, no serán considerados como vinos de calidad.

Si aún no lo encuentras, la tecnología también puede ayudarte

La tecnología avanza cada vez más rápido en todos los rubros y el sector vinícola no es la excepción. Si aún no sabes cuál vino elegir, también puedes usar aplicaciones móviles, las cuales con solo tomar una fotografía a la botella o escanear la etiqueta, te pueden dar toda la información que necesitas sobre su composición, precio, establecimientos donde puedes encontrarlos dependiendo de tu ubicación y hasta te puede recomendar con qué comida maridarlos.

Elegir un buen vino resulta una gran responsabilidad, incluso puede ser abrumador si no tienes el conocimiento suficiente. Por ello, nunca está demás instruirse acerca de este tema; en la medida que lo hagas, podrás escoger una buena bebida para esa ocasión especial.