Hace 2,500 años, el filósofo griego Platón señalaba: «El Estado es lo que es porque sus ciudadanos son lo que son. Por lo tanto, ni esperemos siquiera tener mejores Estados, mientras que no tengamos mejores hombres». Y al referirse a la democracia decía:

Un problema de la democracia es que no existe igualdad perfecta de oportunidades en ella… Además, es muy difícil lograr en una población la suficiente educación en la mayoría de las gentes para desempeñar adecuadamente cargos públicos, y por ello solo aquellos que habían demostrado tener suficiente sabiduría, capacidad y honestidad en su labor diaria deberían ser elegidos para gobernar.

Platón por supuesto sabía que eso solo era un sueño y al final no la recomendaba pues, en su tiempo, aunque este tipo de sistema político había nacido ahí, ni los griegos ni ninguna nación en la antigüedad y hasta el presente han llegado a tener la suficiente madurez y discernimiento para lograr escoger a sus mejores hombres para gobernar. En muchas sociedades latinoamericanas y no excluimos a los Estados Unidos a esto se le llama «ineptocracia» debido a que son elegidas y se escogen para gobernar en muchos casos a personas poco preparadas, así es como comienzan los problemas de las democracias.

Una de las más grandes ventajas de vivir en una democracia, es la libertad de opinión y el derecho que tenemos de poder expresar nuestro malestar o disgusto ante hechos o sucesos que nos parecen incorrectos, especialmente en el campo de la política. Para que esto se dé, se requiere de la existencia en el país de una prensa libre independiente y honesta y, además, que uno pueda expresar su descontento en los medios de comunicación, sin temor a ser reprendido o apresado por el gobierno o las autoridades superiores. Esa libertad se convierte asimismo en un mecanismo de autocorrección de la autoridad al tener esta que escuchar y reconocer sus fallas, algo que no existe en las dictaduras de derecha o izquierda cuando gobiernan.

La democracia es una forma de organización política mediante la cual y por mecanismos de participación directa o indirecta, el pueblo (los votantes), elige a quién los gobernará (presidente, vicepresidente, legisladores senadores o diputados al congreso) por un tiempo que suele variar entre cuatro y seis años.

En los Estados Unidos el voto popular y total de los ciudadanos que concurren a las urnas, no eligen al presidente, a los senadores y a los congresistas; estos son elegidos por un sistema donde los votantes emiten su voto para el llamado Colegio Electoral. En cada estado, los partidos obtienen un número de electores según los votos qué obtenga. En 2016, por ejemplo, la candidata Hilary Clinton obtuvo más votos nacionales que Donald Trump, pero este obtuvo más votos electorales y por eso le ganó. Aunque Canadá forma parte de América y es una democracia, no la tomamos en cuenta, pues, en ese país el sistema electoral de elegir un primer ministro como jefe y una Cámara de los Comunes, con dos partidos el liberal y el conservador, en realidad es muy diferente a las elecciones de los restantes países.

Hay que aclarar que cuando se habla de libertad de opinar y sobre todo de actuar, se entiende que esta no puede ser irrestricta, ya que sabemos que «nuestros derechos acaban donde comienzan los de los demás». Si la opinión manifestada causa un problema, considerado difamatorio para una persona, empresa o institución, el autor tendrá que responder, si es acusado judicialmente. También, tenemos casos como la obligatoriedad en salud pública de que todo el mundo se vacune. Aquí se puede expresar esto señalando que, «la seguridad de la sociedad vale más que el individuo», aunque con esto la individualidad del liberalismo debe ceder paso al socialismo democrático.

Esa libertad en una democracia es también «una debilidad». Esta se genera, cuando esa misma prensa libre la muestra a la población hechos dolosos o fallas a todo nivel del gobierno. El constante conocimiento público de los desaciertos de los gobernantes elegidos por una mayoría del pueblo hace que vaya creciendo la desilusión en los ciudadanos, y estos dudan sobre si la democracia cumple como sistema de político y lleva hacia un mejor desarrollo económico y social. Lo anterior genera desconfianza con pérdida de la credibilidad en los partidos políticos tradicionales y sus candidatos. El ciudadano comienza entonces a aceptar la idea de que se necesita «una mano fuerte para gobernar» y evitar las deficiencias y la corrupción. Así es como las democracias ceden paso al totalitarismo.

Lo anterior da oportunidad a los partidos de corte autoritario de izquierda o derecha de obtener el poder, en muchos casos por elecciones totalmente libres, favorecidos por el fracaso político del partido gobernante debido a promesas incumplidas. Una vez en el poder, visualizar el buen o mal desempeño de esos grupos totalitarios y, sobre todo, el ético de sus gobernantes es ínfimo o nulo, pues bloquean, al iniciar, su gobierno económicamente a las empresas de comunicación escrita u oral y obstaculizan la información a la prensa libre hasta desaparecerla y, con ello, debilitan políticamente y eliminan a la oposición.

Emmanuel Kant señalaba: «las libertades políticas sin autonomía material y económica son vacías».

Tradicionalmente las democracias cuentan con dos partidos uno conservador y el otro liberal y a veces con un tercer partido. Pero ahora, se está presentando una situación política grave, ocasionada por el desprestigio de los partidos tradicionales cuando han estado en el gobierno y no cumplen con sus promesas. Se trata del fraccionamiento de ellos en mini partidos en tal cantidad que obstaculizan el buen desempeño de cualquier gobierno; el presidente es elegido con relativamente pocos votos y no cuenta con poder político. Además, cuesta tener mayoría en el senado o congreso para poder gobernar, la fracción del gobierno debe hacer múltiples concesiones a mini partidos para que la apoyen para pasar leyes y, a veces, aparece la ingobernabilidad.

Pero el asunto es que no puede existir una sociedad democrática sin el derecho a un cuestionamiento cívico de los sucesos del gobierno. En el momento que se pierda la libertad de opinar abiertamente, la democracia comienza a sucumbir. Los ciudadanos deben aceptar entonces que esta, más que una meta, es en realidad un largo camino hacia la conquista de una mejor democracia la cual se va perfeccionando con los años, gracias a las correcciones que hagamos. En una investigación le llamamos «la prueba y el error», si lo hay, lo corregimos y volvemos a continuar, es así como hemos logrado los progresos y avances de la ciencia y de la sociedad a través de los siglos.

Isócrates un famoso educador, sofista y orador griego de su tiempo (350 a. C.), decía:

Nuestra democracia se autodestruye porque ha abusado del derecho de igualdad y del derecho de libertad, porque ha enseñado al ciudadano a considerar la impertinencia como un derecho, el no respeto a las leyes como libertad, la imprudencia en la palabra como igualdad y la anarquía como felicidad.

Hemos aprendido que, así como la democracia nos depara libertad y supuestamente igualdad de oportunidades debido a la preparación de sus habitantes, sin embargo, también nos muestra sus fallas, entre ellas permitir «la incompetencia e irresponsabilidad en la función pública», algo generalizado. Además, el otro aspecto que debilita la imagen de ella es la corrupción, la cual se da por avaricia y deshonestidad de muchos gobernantes que, al tener el poder, creen tener el derecho a usufructuar las ventajas en su beneficio y no en las del pueblo que lo eligió. A lo anterior hay que agregar el auge del narcotráfico y la violencia y los homicidios a que da lugar, lo cual genera muchos temores a los pueblos.

Aceptamos que no hay seres perfectos, por ello debemos elegir para gobernarnos a personas honestas, que ofrezcan programas razonables para los recursos que poseemos y sobre todo que tengan una clara visión de nuestras limitaciones, y, de los valores que se deben proteger.

Todos somos responsables en menor o mayor grado (incluyendo a los que no votan) por la elección de personas a puestos políticos y por ello hay que tener el máximo cuidado al elegir el que consideramos el mejor posible, si es que lo hay. El problema es que los ciudadanos en la gran mayoría de los casos únicamente conocen a los candidatos por la propaganda recibida. Lo anterior sucede porque el pueblo trabajador, mujeres y hombres mayores de edad, no suelen o pueden participar en la formación y actividad de los partidos políticos, dejando entonces que el oportunista político sea al fin elegido, aunque esté lleno de defectos, y la mayoría sean desconocidos para los votantes. A eso se agrega que aproximadamente un 30% o más de los ciudadanos no suelen votar, indiferencia peligrosa pues la crisis de la democracia se agrava porque quienes pueden evitarla no se hacen presentes.

Polibio (220 -118 a.C.) el historiador dice: se llama oclocracia «cuando la decisión no la toma el pueblo sino la muchedumbre. Cuando el pueblo es manipulado y decide sin información, el poder e incluso la democracia se degenera».

Se ha señalado que la democracia funciona plenamente si para elegir a sus gobernantes en elecciones hay:

  • Libertad de expresión en la prensa oral y escrita y en las redes sociales.
  • Si la información no es mera propaganda ideológica o mentiras de un partido o del gobierno, sino que es veraz.
  • Si todos los grupos, partidos y candidatos involucrados en una elección pueden ser escuchados.
  • Si el pueblo (los votantes) deciden con conocimiento de causa por quién votan (para eso todos deberían tener cierto grado de educación política), y no hacerlo debido a la enorme influencia de la propaganda de desinformación que suele existir, sobre todo en las redes sociales llenas de mentiras (fake news) que no pueden ser adecuadamente refutadas y con las que manipulan a los votantes desprevenidos.
  • Un problema y por lo cual se aceptan noticias falsas, es debido a que los electores suelen votar más con emoción y pasión que usando la razón, y no investigando en caso de problemas serios, pues conocen a los candidatos solo por la publicidad que les hacen. A esto se le ha llamado también posverdad o mentira emotiva, que distorsiona la realidad.
  • Si no hay obstáculos para que el votante pueda el día de las elecciones escoger y hacer efectivo su voto.
  • Si existe una triple división de los poderes del Estado en legislativo, ejecutivo y judicial, con clara separación y cada uno soberano, lo cual crea un equilibrio y evita la usurpación de alguno de ellos por otro (Montesquieu 1721).

Está claro que la democracia debe ir ligada no solo a libertades, sino, además, a prosperidad, en relación con los recursos que se tengan en un país, y buscando dar a todos los habitantes una vida mejor y más digna. Un sistema político basado en una democracia social o liberal, con una ideología definida, madura y permanente. Ofreciendo a los ciudadanos opciones claras (transparentes) sobre las bases con las cuales gobernará, y en el entendido que todos actuamos y trabajamos para hacerla progresar, confiando en los otros y tratando de disminuir el excesivo consumo, dando apoyo a los más necesitados. Visto así, la democracia es la mejor manera que tenemos en la sociedad para convivir.

La democracia en América incluyendo los Estados Unidos

Cada día se palpa en América un alarmante aumento de la desilusión con el sistema político democrático. Tenemos como democracias plenas a Uruguay, Costa Rica y Chile, como lo han demostrado sus cambios de poder político derrotando reiteradamente a un gobierno de diferentes ideas a las del ganador, aunque, por supuesto, eso es solo una parte de lo que se logra en una democracia. Pero, recordemos que sin elecciones libres y limpias no hay democracia. Siguen luego Panamá, Argentina, República Dominicana, Brasil, Colombia, México y, en la cuerda floja, Ecuador sufriendo las consecuencias de estar en medio de Perú y Colombia en el problema del narcotráfico, pero a punto de elegir un nuevo mandatario en elecciones libres, a la primera convocatoria más del 80% de los electores acudió. Luisa Gonzales de la izquierda obtuvo el primer lugar con un 33%, pero habrá una segunda vuelta y Daniel Noboa un capitalista obtuvo el 23%. El Congreso quedo sumamente fragmentado con 137 lugares repartidos entre 10 partidos. Guatemala acaba de elegir presidente a Bernardo Arévalo del centro izquierda, en una segunda vuelta que estuvo llena de problemas. Según señala Daniel Zovatto:

Perú, aquí la vicepresidenta que asumió la presidencia debido a un golpe de Estado, encarcelando al presidente electo Castillo, quién, al parecer intentaba uno igual, había prometido elecciones a corto plazo y ahora alargó el periodo.

En Brasil el izquierdista Lula da Silva no controla al Congreso y no puede pasar las leyes que requiere. México sufriendo aún la crisis del Partido Institucional Revolucionario (PRI), por su mal ejemplo de corrupción política. Con el triunfo del partido de izquierda de López Obrador, el cambio pareciera existir, con algunos aspectos de autoritarismo de este presidente y el deseo de permanecer ejerciendo el poder cambiando la jefatura de la Oficina Electoral de México que protege las elecciones.

Honduras en fase de transición, con una presidenta de izquierda y buscando el apoyo de China. El Salvador con un presidente autoritario de derecha, pero con apoyo al parecer de la mayoría de la población que no soportaban ya la epidemia de violencia extrema que sufría. En Bolivia no está claro el panorama con un gobierno socialista y las disidencias existentes. Y en Paraguay siempre domina la política un partido, el colorado el cual suele poner o imponer a su candidato.

Con gobiernos autoritarios de izquierda tenemos a Nicaragua y Venezuela y para quienes creen que es posible en este último país derrotar al eterno presidente Maduro, pierdan la ilusión, el gobierno eliminó e impidió que participara en las elecciones como candidata a la principal líder de la oposición María Corina Machado. La esposa de Maduro es un miembro que escoge el personal del tribunal electoral.

El presidente Ortega en Nicaragua ha descabezado y desterrado a toda la oposición y establecido relaciones con Rusia, China e Irán y comprado armamento ruso para su ejército y esta ha recibido adiestramiento de ellos desde hace tiempos. Cuba con un socialismo marxista tropical y rumbo a un cambio, pero no sabemos cuándo y cuanto será. Finalmente, Haití en un caos social y político y en plena anarquía.

El periodista español Echeverry señala: «América Latina se está enredando o quedando en la llamada ‘trampa de ingreso medio’». Para usar un símil, esa trampa es lo que pasa a una familia que ascendió a la clase media, logró comprar un carro y hasta un apartamento y envió y pagó la universidad de sus hijos. Pero luego de décadas de trabajo y sacrificio, los padres ya jubilados ven que sus hijos no van a ganar ni a tener más que ellos. Quedarán atrapados en la situación actual sin gran perspectiva de más ascenso.

Por supuesto quedan los capitalistas y la clase media alta con negocios prósperos (comerciantes, productores etc.), y los profesionales. Además, los trabajadores del Estado con altos salarios en las instituciones en muchos países, dejando los presupuestos muy recortados para trabajos a realizar en las comunidades, y finalmente la clase pobre del 10% al 50% de la población en algunos países en espera de que les resuelvan sus problemas porque, una sociedad con un porcentaje alto de pobreza, sobre todo extrema, no puede considerarse democrática o libre. No olvidar lo que Karl Marx decía: «los proletarios o los pobres no tienen anda que perder salvo sus cadenas».

El escritor mexicano Enrique Krauze, señala, que una vez que están en el poder elegidos libremente tipos como López Obrador en México. Un izquierdista que se dice demócrata. Estos una vez en el poder, aspiran al poder absoluto, eligen jueces y magistrados afines. No aceptan críticas ni críticos, En las conferencias de prensa no contestan preguntas de periodistas que no sean afines a ellos; incurren fácilmente en la difamación y la calumnia amparados a su estatus. Todos los que lo critica forman parte de una conspiración para derrocarlos. Sus enemigos son siempre corruptos y solo los mueve el interés material. Esos periodistas son siempre enemigos del pueblo. Los mandan a investigar para intimidarlos. Lo mismo sucedió con Trump en los Estados Unidos durante su presidencia y después.

La democracia en América y el papel que juegan China y los Estados Unidos

En la actualidad tenemos dos grupos «ideológicos» por decirlo así. Las democracias ya citadas en América Latina, además, la de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Corea del Sur. Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Los Países Bajos, España, Italia, los restantes países de la OTAN, etc., versus las autocracias comunistas: China, Corea del Norte, Vietnam, Cuba, Nicaragua, Venezuela, etc. Se debe a que estos poseen un gobierno con un partido único, incluso un «presidente todo poderoso» algo que, también se ve en Rusia sin ser comunista. Estas repúblicas socialistas, ahora hablan sobre que la democracia y la libertad es una responsabilidad del Estado. Sin embargo, ellas no cumplen aún en ese sentido, aunque en el caso de China muestran que es posible darles cierto grado de libertad a algunos de sus ciudadanos como para hacer turismo, y tener empresas comerciales privadas, eso sí, sin cuestionar el orden político establecido con el dominio de un partido único comunista en el gobierno, en lo militar, la educación, etc. China señala y lo ha demostrado que se puede prosperar económicamente pese a lo anterior. Su presidente Xi Jinping fue reelegido en marzo 2023 a un tercer mandato en forma unánime por los 2,962 miembros de la Asamblea Nacional Popular, algo nunca visto antes del presidente Mao.

A mí me preocupa que las personas en extrema pobreza en América Latina prefieran tener que comer diariamente sin libertad política, que seguir como están actualmente, con libertad, pero con hambre.

El ascenso económico y militar de China ha sido espectacular. Ya en el siglo XXI ha superado en el área de exportaciones a los Estados Unidos. recordemos que China creció económicamente gracias al apoyo de los Estados Unidos e incluso de otras naciones ricas de Occidente. Estas trasladaron sus plantas de producción y sus tecnologías, en busca de mano de obra barata, sin huelgas ni desordenes, con trabajadores obedientes y hábil y que garantizara mayores ingresos al capital de sus empresas. Esto no fue un acto de patriotismo económico sino de patriotismo capitalista, para enriquecer más a sus accionistas y directores, dejando a su vez a millones de trabajadores de los Estados Unidos y América Latina desempleados.

Esa transferencia de tecnología y las realizaciones de inversiones masivas de capital elevaron la capacidad productiva y creativa China, y, aprovechando la apertura mundial de mercados sus exportaciones subieron hasta las nubes, sus ingresos crecieron y entonces el nivel de vida del pueblo se elevó y gracias a su acostumbrado orden confuciano y a las habilidades de sus trabajadores inundaron los mercados de todo el mundo con mercancía de todo tipo y muy barata; desplazando a las del país y de países vecinos.

Pero, además, la militarización de China es creciente siendo ya el segundo poder de este tipo en el siglo XXI, en el planeta Tierra, elevando el temor entre ambos países sobre la posibilidad de una guerra, teniendo a la isla de Taiwán como espada de Damocles, pues China ya la declaró parte de su tierra. El mundo mira temeroso esa situación, sobre todo si nos acordamos de la llamada «Trampa de Tucídides» este fue el primer historiador y en su libro La guerra del Peloponeso, había señalado que esta surgió por el temor que tuvo Esparta ante el gran crecimiento económico y militar de Atenas, ocasionado con su liga o unión con varios Estados de la región. Entonces Esparta, temiendo qué si Atenas se hacía muy fuerte, la atacaría decidió hacerlo antes ella. Esta fue la principal causa de dicha guerra, que, si bien termino con la derrota de Atenas, la realidad es que ambas ciudades estados se debilitaron y acabaron destruidas. En los tiempos modernos Graham Allison, en su libro Destined for War señala lo mismo.

Tenemos entonces, el caso de una China emergente y convertida ya en el segundo poder económico mundial, esta está impactando y pactando con las izquierdas latinoamericanas, y desafiando a las democracias liberales o sociales latinoamericanas y sobre todo de EE. UU., señalando que hay otras formas de participación ciudadana, más allá de las que nosotros llamamos «elecciones libres» donde usualmente elegimos a un presidente y un partido que no cumplen con lo prometido y el desorden y la pobreza continúa creciendo en estos lares. Por eso, ella está promoviendo a cambio un nuevo orden geopolítico alternativo con clara disminución de la pobreza en una nación y pone como ejemplo lo sucedido en su país. Indudablemente Pekín, está desafiando al modelo liberal hasta ahora bajo la influencia estadounidense, obsequiando inicialmente construcciones a los países para que dejarán a Taiwán y luego, proporcionándole a algunos: ayuda monetaria, contratos para construcciones públicas, un gran programa de becas y otros aspectos más. En Centroamérica es clara la ayuda y lo mismo para el Brasil de Lula da Silva que incluso comercia con yuanes y no con dólares.

En el inicio de esta guerra fría, está actualmente la política industrial del presidente Joe Biden de los Estados Unidos, que aparte de poner restricciones a la venta de algunos productos industriales a China, insta a los norteamericanos a comprar productos estadounidenses. lo que la perjudica y en última instancia también a otros países entre ellos latinoamericanos.

En todo caso, América no debe confiar en exceso en que China la va a ayudar a salir de su crisis económica, pues está también ayudando a países africanos que tiene serios problemas, y, a cambio, estos le proporcionan materias primas y minerales de todo tipo a precios muy bajos.

Al parecer el milagro de su gran crecimiento económico durante décadas llega a su fin. Sus exportaciones cayeron un 14.5%, las importaciones se redujeron en un 12.4% (es el mayor exportador mundial), los precios han entrado en terreno negativo debido a sus problemas inmobiliarios comenzando por el de la promotora internacional China de este tipo denominada Evergrande, en estado de quiebra. Finalmente hay una serie caída de su moneda el yuan, al extremo de que el Banco Popular de China ha tenido que intervenir para frenar su caída, según señala el periodista Álvaro Sánchez.

Los Estados Unidos

En el campo político, los Estados Unidos eran hasta hace poco, la mayor y más sólida democracia del mundo, sirviendo por ello de ejemplo a todos, pero, con los sucesos del 6 de junio 2020, post elecciones, donde una turba incitada por el entonces presidente perdedor Donald Trump del Partido Republicano, trató de tomar el Congreso e impedir el cambio legítimo de gobierno, impidiendo se declarará ganador y presidente a Joe Biden del Partido Demócrata. Ese catastrófico ejemplo, nos mostró que la democracia ahí no es tan sólida y que tiene dificultades y enemigos de todo tipo, que la están debilitando en todo momento.

Trump se adueñó con mentiras y la complacencia de una o toda la élite política del Partido Republicano de los Estados Unidos accediendo al poder en año 2016. Desreguló los bancos del control del gobierno, trató de privatizar medicare impidiendo las reformas del anterior presidente Obama. Se salió de la Organización Mundial de Salud, debilitó a la OTAN y causo muchos problemas más.

En el 2020 perdió las elecciones y, pese a ello, con mentiras de que le habían robado las elecciones, convenció a la gran mayoría de su partido que eso era cierto. Señaló públicamente por las redes sociales que la prensa que lo adversaba eran enemigos de la nación a pesar de que se trataba de periódicos como el New York Times, el Washington Post, la CNN, y otros, de fama no solo en su país sino mundial.

Al negar un presidente de los Estados Unidos la derrota electoral afirmando que él y su grupo son los únicos que representan al pueblo norteamericano y, que, los adversarios son corruptos, con esto ha creado una polarización que ha dividido a esa gran nación, existiendo el temor entre las élites democráticas, en la Europa de la OTAN y en el resto del mundo democrático, que este individuo con su discurso de odio logre ganar las elecciones de su país en el 2024. Hoy tiene causas penales pendientes con la justicia de los Estados Unidos debido a su pretensión de mantenerse en el poder irregularmente, por lo que está siendo juzgado.

Cuando los Estados Unidos se preguntan por qué en Latinoamérica y Brasil crecen los partidos de izquierda y el desencanto hacia Norteamérica, la razón básica es su versión de un capitalismo democrático para ayudar a China, Vietnam y otros, con su creación de una globalización con apertura mundial de mercados que incluyó trasladar tecnología, equipos y puestos de trabajo (empleos) a esos países. No parece haber importado, el tremendo efecto que ese proyecto causó a los trabajadores de América Latina, Europa y hasta los Estados Unidos, los cuales por millones perdieron sus trabajos y sus fuentes de ingresos. Todo para ver enriquecerse más a las trasnacionales y a los dueños de estas que vieron triplicarse sus capitales.

Tampoco los latinoamericanos olvidan que: los Estados Unidos ayudaron al finalizar la Segunda Guerra Mundial, a reconstruir con miles de millones de dólares a Alemania, Japón y Corea del Sur, sus enemigos. La inversión que hicieron en América Latina que los apoyó durante la guerra fue mínima comparado con lo anterior. Y que ni decir la actual ayuda a Ucrania en su guerra, según la prensa es ya de $ 113,000 millones de dólares (la mitad militar), con ese dinero, invertido en la industria y la agricultura de América Latina, se habrían resuelto la falta de mano de obra y la pobreza en toda ella.

También vemos cómo la historia se repite y no a favor de América Latina. Es cierto que los estadounidenses han ayudado a veces a algunos países latinoamericanos durante este tiempo, pero se puede decir que ha sido relativamente poco y muy tarde. Al acentuarse los problemas con China, y aunque los Estados Unidos ya tenía intereses en la India, ahora ha aumentado su apoyo a esta, cooperando para que lograra un espectacular desarrollo tecnológico (acordarse que acaban de llegar y descender en el lado opuesto u oscuro de la Luna). India es ya el primer exportador mundial de software y servicios de información. El 72% de todas sus exportaciones son para los Estados Unidos.

Ahora, la India, sin tener en cuenta la ayuda que EE. UU. le da, se ha unido a China en la creación del llamado «Club de economías emergentes o BRICS» como contrapeso político y económico contra Occidente, acompañados de Brasil, Rusia y Sudáfrica y se incorporarán el año entrante, Arabia Saudí, Argentina, Irán y otras más, según relata Naira Galarraga en El País de España.

Las izquierdas o derechas en la política

En la actualidad se ha señalado que los viejos vocablos de izquierda y derecha o de conservadores y progresistas que eran considerados como «sagrados» han ido perdiendo su significado y no parecen calificar bien a los grupos políticos de un país debido a los cambios profundos que están sucediendo en la política y la gran dificultad de poder decir qué va a suceder en un futuro cercano en ella.

Anteriormente se decía que los partidos de izquierda representaban a los trabajadores y campesinos, mientras que la derecha representaba al capital. Pero muchos trabajadores, tanto en la empresa pública como en la privada, tiene salarios muy elevados y, por supuesto, la mayoría no son de izquierda. Los empleados públicos ya son burgueses por estar gozando una gran mayoría de salarios muy elevados. Costa Rica es un claro ejemplo de eso. Pero eso sí, se apoyan en sindicatos de izquierda cuando hay que presionar al Gobierno para que eleve los salarios.

En el mundo democrático estamos viendo que en algunos países la extrema derecha o los conservadores están levantando cabeza y ganando votos ante el asombro de los demócratas liberales o sociales y, en su estrategia, la derecha crea muros de miedo al pueblo, para tener su apoyo, avisando de los peligros del comunismo y de las fallas de los gobiernos de izquierda socialistas o de los social demócratas o liberalismo democrático.

En Chile, después de ganar los partidos de izquierda la presidencia, las preferencias de electorado parecen haber cambiado, y, en recientes elecciones la izquierda, el centro izquierda y hasta los demócratas cristianos salieron derrotados, gran triunfo de las derechas apoyadas por los grupos evangélicos de todo el país. En Colombia está sucediendo algo parecido.

Al parecer eso se ha debido al rechazo que está surgiendo en parte de la población de América, ante el apoyo que la democracia da a la diversidad sexual, los matrimonios igualitarios (entre el mismo sexo) y el aborto. Esto significa que grupos de creyentes están politizando o deciden su voto con base en su fe y por su identidad religiosa hacen frente a lo que consideran una amenaza para sus creencias. Esto es muy claro en la sociedad de los Estados Unidos donde la mayoría religiosa apoya al Partido Republicano.

Pero sabemos que, así como existen políticos de diferentes ideologías o tendencias se aprovechan del poder, existen en todos los países políticos de grandes cualidades humanas, emprendedores, que se identifican como conservadores o liberales y lo mismo sucede con gente de la llamada izquierda.

Por cierto, Carlos Marx decía: «la infraestructura económica es la que determina la superestructura ideológica». Creo que trasladado al presente significa que el estado de producción y económico de un país determina la sociedad que posee.

El escritor Thomas Piketty señala: cuando los rendimientos muy superiores del capital no logran además un crecimiento económico en la población, eso aumenta la desigualdad entre el capital y el pueblo, una tendencia que persiste a largo plazo poniendo en duda la justicia social y la democracia de los países considerados capitalistas y liberales.

Cuando un partido de izquierda autoritaria obtiene el poder tiende a regular o nacionalizar diferentes sectores como el agua potable, la electricidad, las fuentes del petróleo y gas, la educación los servicios médicos, etc. Crean monopolios del Estado en esos sectores. Y muchos tienden a gravar las ganancias del capital o ventas de las empresas con impuestos.

Sin embargo, en Costa Rica y Uruguay, desde hace décadas el sistema eléctrico es nacional, lo mismo el agua potable, hay un sistema nacional de salud que cubre a toda la población y otro de educación desde la primaria incluyendo la universitaria, pero en ambos se permite, además, la atención médica y la educación privada. Hay una banca nacionalizada, aunque hay a si mismo la privada con regulaciones. Todo ello sin que todo lo anterior haya sido causa de autoritarismo o problema político o económico y con absoluta libertad de expresión y prensa, y, alternancia política en el poder etc. Ambas son democracias ejemplares sin tener riqueza, pero eso sí ambas aún tienen fallas.

Se señala que, los partidos de derecha suelen apoyar el capital y se vuelven muy conservadores y «nacionalistas» en ideas y realizaciones, disminuyendo el aporte del Estado para el bienestar de la población como es el caso de los cuidados de la salud y la educación, favoreciendo a la empresa privada en estos campos. Quitan controles y regulaciones a los bancos privados, sin acordarse la crisis del 2008 en los Estados Unidos con millones de personas que perdieron sus casas y sus ahorros debido a la falta de estas regulaciones. Nuevamente esto, ocasionó problemas en el año 2023 con la quiebra del banco de Silicon Valley (California) y otro. Lo anterior por haberles quitado el gobierno de Trump, las regulaciones que tienen los bancos. Eso demuestra que la regulación financiera en Los Estados Unidos es inadecuada como señala el famoso economista Joseph E Stiglitz.

Carl Marx en El Capital describe las fallas del capitalismo:

Produce niveles crecientes de desigualdades económicas y sociales. Su libre mercado se impone por encima de la soberanía de pueblos y parlamentos, produciendo sociedades atomizadas que se organizan en formaciones autoritarias, lo único que les interesa es enriquecerse más dejando de lado al resto de la población, a las que utilizan como herramientas de trabajo. La aparición de grandes monopolios mundiales, hacen desaparecer a la pequeña empresa y las industrias locales serían absorbidas o eliminadas por la internacionalización y modernización de los mecanismos de producción, por ello las empresas trasnacionales fijan casi siempre sin oposición los precios de los productos, creando con eso más desigualdades sociales.

Como la posesión de bienes privados está en la picota, vamos a señalar lo siguiente. Platón proponía una comunidad de bienes en el Estado, en contra de la propiedad privada, algo que como vimos Marx aplicó siglos después. Aristóteles en cambio decía: «no es la propiedad privada en sí la culpable de las luchas entre los ciudadanos, sino la desproporcionada distribución de la riqueza. La posición excesiva de bienes materiales inclina al hombre a despreciar la ley, así como oprimir a otros. Por otro lado, si todo es para todos, nadie se entrega con entero interés a nada, pues lo que no es nuestro no requiere que le demos cuidado. El goce de la posesión propia no es malo dentro de los límites de un recto orden, es algo natural y moralmente valioso que cada quién protege. Es posible que en el pasado hubiera una sociedad comunista, pero en la actualidad donde la división del trabajo es desigual el comunismo se derrumba porque no suministra un aliciente adecuado. El estímulo de la ganancia según capacidad es necesario, y el de la propiedad privada lo es en especial para la industria y la economía.

Lamentablemente estamos yendo a una nueva división peligrosa del mundo y es la siguiente: Las sociedades abiertas con democracias liberales o sociales, por un lado, como es el caso de los Estados Unidos, Canadá, Australia, Europa y otros países más; y en el otro lado, las autocracias. China, Rusia, Corea del Norte, Irán, entre otros nos señala el periodista Chris Patten. Ya estamos en una nueva Guerra Fría, con sus consecuencias económica y sociales, esperamos que continue solo así.

Epilogo

Democracia viene del griego demokratía de los vocablos demos = pueblo y kratia = poder o fuerza. Se refiere a un sistema político democrático desarrollado en la ciudad-Estado de Atenas en Grecia en el siglo VI a. C., bajo ideas iniciales de Solón y a partir de las reformas de Clístenes.

La democracia formal, ya sea liberal o social representativa, es el más civilizado de los sistemas políticos, pero es un sistema complejo no simple y con algunas excepciones, no se considera consolidada o perfecta, está sujeta a ser perfeccionada en la mayoría de los países. En ella, los liberales (capitalistas) y los neoliberales, demandan menos controles del Estado, los socialdemócratas, los consideran necesarios hasta ciertos límites y los socialistas o de izquierda desean el máximo posible.

La fragmentación de los partidos tradicionales en múltiples mini partidos y candidatos, hacen que sea muy difícil gobernar y pasar leyes, y puede aparecer la ingobernabilidad.

No aceptamos que se diga que debemos sustituir el culto o la ideología marxista leninista o socialista marxista sin libertad política, por el culto al capital y la libre empresa, pues conocemos las fallas y el egoísmo con el cual se vive dentro de él, con exceso de riqueza en un lado y sectores marginados del otro lado, y por eso no daría resultado como hemos visto.

El ideal es lograr tener una sociedad democrática, pluralista con libertad para pensar, actuar y trabajar en fin para vivir, y, además, laica donde haya verdadera justicia social con sentido de comunidad, en donde campe el humanismo. Sin permitir sus gobiernos que diferentes grupos políticos ideológicos, religiosos, profesionales, sindicalistas, etc., presionen y abusen para lograr un mayor reconocimiento económico o social que el resto de la población, o que no esté acorde con los recursos económicos del país. Finalmente, hay que aclarar que los defectos que se achacan al sistema democrático a fin de cuentas se deben a las fallas de los seres humanos que lo usan mal.

Notas

Aristóteles. (1968). Obras Filosóficas. Clásicos Jackson. Tercera edición. México: W. M. Jackson Inc. Vol. III.
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Graham, A. (2017). Destined for War. Can America and China escape Thucydides Trap?. Washington: Houghton Mifflin Hercout.
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