Nació en Roma en el año 121 y falleció a los 58 años en el año 180 en Panonia.

Hijo de personas de la alta nobleza romana, su padre era un político llamado Marco Antonio Vero y su madre Domícia Lucila, heredera de una enorme fortuna. Por mandato del emperador Adriano, se les nombró hijos adoptivos de Antonino Pio a Marco Aurelio y a Lucio Vero, con el fin de que al morir el emperador Adriano, ambos fueran nombrados los dos primeros co-emperadores del Imperio Romano.

Su sucesor fue su hijo Cómodo, quien era un parrandero irresponsable y sin ningún interés por lo militar. Por eso lo obligó a acompañarlo en sus últimas campañas militares tratando de educarlo. Marco Aurelio era un ser humano lleno de educación, sabiduría, cordura. Él sabía muy bien que su hijo no era un buen candidato a emperador, amén de que era muy raro que el hijo del emperador fuera su sucesor en el Imperio Romano. Pero no había buenos candidatos para su sucesión y temía que si su hijo no era hecho emperador eso diera pie a una guerra civil. Para que lo apoyaran en su decisión, él confiaba en que los ejércitos que lo admiraban y amaban respetarían su elección (así lo hicieron); además, lo estaba escogiendo como co-emperador, estando él aún en vida, para que aprendiera dirigiendo el gobierno y las campañas militares.

Todas sus acciones políticas y militares eran representativas de un hombre de y bien de su mente lógica llena de espiritualidad, acorde con la filosofía estoica que él practicaba; no abusaba de su posición y siempre escuchaba a todos ante los problemas del imperio.

Siendo por naturaleza una persona muy ordenada y pacifista, vio su cogobierno marcado por conflictos militares debido a alzamientos en Germania superior por tribus bárbaras y en otros lugares. Lucio Vero, su amigo y co-emperador, fue a luchar a una región y él se quedó en otra. Cuando murió Vero debido a una peste, cogobernó como dijimos el Imperio con su hijo Cómodo.

Marco Aurelio escribió sus Meditaciones mientras luchaba contra los barbaros, buscando dejar en sus escritos una fuente de guía personal y de cómo es posible mejorar a las personas. Estas Meditaciones están consideradas un monumento literario y muestran cómo un gobierno cumple con su deber para con el pueblo, al que él amaba y cuyo amor era correspondido por su pueblo. El compromiso de Marco Aurelio de vivir una vida llena de sabiduría y virtud, enmarcada en una vida dedicada al servicio público, es un ejemplo para quienes les gusta la filosofía del estoicismo o estoica.

Esas personas, las estoicas, cultivan un sentido de paz interior lleno de ecuanimidad, lo que les permite resistir los desafíos más difíciles que se le pueden presentar en la vida. Uno de los principios del estoicismo que Marco Aurelio practicaba era la llamada ataraxia o imperturbabilidad del ánimo ante los problemas de la vida y sus frustraciones; a los enojos dejarlos de lado. Él tomaba todas las cosas con calma y las aceptaba como parte del destino de cada uno, razonando cada una de las dificultades para ver cómo las resolvía. Se caracterizaba sobre todo por el desarrollo y manejo del autocontrol.

Él le pedía a cada ciudadano, ya fuera noble o campesino, que se entregase a su tarea con la mente limpia y el ánimo bien dispuesto para trabajar.

La filosofía estoica busca que cada persona pueda controlar sus propios pensamientos, emociones y acciones con ecuanimidad, lo que le permite cultivar un sentido de paz interior, practicar la gratitud y darle resistencia para aceptar incluso la adversidad y encontrar un significado al sufrimiento. Con ello se logra vivir una vida plena y significativa. Es importante que el lector entienda que esta es una filosofía personalista, buscando mejorar a cada persona.

No debemos permitir que los eventos externos que están fuera de nuestro control, como las acciones de otras personas o las dificultades que surgen en el medio ambiente, nos causen ansiedad innecesaria o estrés. Uno puede tratar de controlar cómo responder a una situación difícil, pero no puede controlar las acciones de los demás. Una vez que uno identifica el problema hay que centrar la atención en este, buscar cómo resolver lo de uno o bien aceptar la adversidad si no lo puede hacer, pero no preocuparse por lo de los demás. Utilizar el infortunio como una oportunidad para desarrollar nuestra resistencia y nuestra fuerza interior.

Por cierto, en sus Meditaciones Marco Aurelio señala el deseo que muchas veces tenemos de quedarnos en la cama en la mañana, en lugar de levantarse e ir afrontar el día con lo que viene. Reconoce que le pasó muchas veces, pero que, cuales quiera sea nuestra posición, para lograr los objetivos a cumplir debemos comenzar el día temprano y con un propósito. A esto los estoicos le llaman “ser el dueño de la mañana”. Los estoicos recomiendan comenzar el día temprano con una caminata y trabajar profundamente (concentradamente), llevando un diario donde estén las metas del día y con eso incluso aumentamos la productividad.

Marco Aurelio en sus publicaciones señalaba la necesidad de estar siempre en el presente y no sufriendo problemas imaginarios del futuro, ya que usualmente nos preocupamos por inconvenientes muchas veces infundados o exagerados sobre nuestras familias, nuestro futuro o nuestra salud; eso nos impide vivir y disfrutar el presente.

Marcio Aurelio nos aconsejaba también sobre no desperdiciar nuestro tiempo y energía en asuntos triviales o dedicar tiempo a cosas que no son realmente importantes. Para eso debemos preguntarnos: ¿es esto importante o necesario? Los estoicos piensan que esta práctica de prestarle atención solo a lo esencial podría ayudarnos a alcanzar una mayor tranquilidad y paz mental.

El problema es que vivimos en una sociedad de consumo, cuya propaganda nos embarca a comprar siempre más de lo que necesitamos y a estar deseando cosas no esenciales. Por eso siempre debemos preguntarnos ¿es esto necesario? Cuestionando la necesidad de nuestros deseos o acciones podremos encontrar mayor claridad y propósito en nuestras vidas. Eso nos permitirá vivir una vida más significativa y plena.

Los estoicos creen en la regla de resolver un problema o hacer una acción cada día. Se puede entonces progresar cada día sin abrumarse con muchas tareas pendientes y agotarse mentalmente.

El estoicismo es una escuela de filosofía fundada por Zenón de Citio en el siglo III a. C. en Atenas, basada en una filosofía de una ética personal sobre la que ya hemos escrito. Los estoicos creían que todo a su alrededor operaba según una ley de causa y efecto o de la causalidad, como han señalado varias teorías físicas modernas incluyendo las de la Gravitación Universal de Newton o las de la relatividad de Einstein, pero concepto rechazado por la mecánica cuántica.

El estoico es una persona que logra el control de los hechos, cosas y pasiones que pueden perturbar su vida, valiéndose de la razón para analizarlos y decidir qué hacer, logrando así un autocontrol con la sabiduría de saber aceptar lo que se presenta, no dejándose dominar por el deseo de placer o por un dolor o por el miedo; tratando de comprender el mundo, prescindiendo de los bienes materiales incluyendo la riqueza o el placer y buscando la felicidad o bienaventuranza y la sabiduría de poder aceptar el momento como se presenta. Tratando a los demás de manera justa y equitativa.

Ellos consideraban que la verdadera filosofía que un individuo decía poseer no era lo que esa persona decía, sino cómo se comportaba.

Entre los estoicos estaban Séneca y Epicteto, quienes creían que la virtud era suficiente para lograr la felicidad y que un sabio sería emocionalmente resistente a la desgracia, aunque esto no suelen aceptarlo otros estoicos.

Bibliografía

Aurelio, Marco. (1994). Meditaciones. Madrid, Editorial Gredos.
Fernandez, Tomas y Tamaño, Elena. (2004). Biografía de Marco Aurelio. Biografías y Vidas. La Enciclopedia biográfica en vivo.
Grimal, Pierre. (1974). Marco Aurelio. México D.F., Fondo de Cultura Económico.
Wikipedia. (2024). Marco Aurelio. Wikipedia la enciclopedia libre.
Wikipedia. (2024). Reglas Del Estoicismo Para Cambar Tu Vida. Wikipedia la enciclopedia libre.