Dos días antes: clases de griego moderno. El “eleniká” se vuelca en tinta negra y se hace laguna, mental, ecléctica. Me están diciendo que son las dos treinta mientras juegan y tengo miedo a envejecer, primero, y luego a envejecer con alzhéimer. Porque me fui. Me fui. Me fui. Me fui. Tengo que escribir una carta para quemar, pero no sé a quién. Me fui. Me fui. Me fui. Me fui sin saber que nunca iba a volver.

Cinco días después

No hay perdón de ningún dios,
Cuando me llamaste era Hades,
Un monstruo sin ojos,
¿Cómo iba yo a saber?
Te siento reír dentro
¿Te fuiste tranquilo?
¿O solo tocaste fondo?
Me llamaste por un adiós
Y yo no supe qué decir.

17 de octubre

Perdí el tiempo en un sentido completo y saturado de interpretaciones. Es difícil saber si pasó un mes o una hora.

Ruido de papel en el banco de atrás.

Son galletas. Tengo hambre y quiero vomitar. Mareo intenso.

También quiero correr hacia mi casa, meterme debajo de las sábanas, pero no hay casa. Mirá tú, al final si la terminaste derrumbando con un machete.

22 de octubre. Taller de literatura. Cinco menos cuarto p.m.

He visto un cable en el techo y me he imaginado colgada de él.
Río sola. El moderador dice “yo soy el único testigo de mí mismo”. Así es.
Dios lo bendiga por sus palabras, pero señor, cállese que me da ansiedad. Tengo miedo. Hay alguien esperándome cuando me vaya.

Faltan dos días para noviembre

Té de manzana junto a la ventana. Vapor. Amor.
Una banana y mi lata de azúcar sobre la bandeja. Es vintage, y él se pondría feliz de verme ahí. Rita reposa en su trono de cama cucheta,
Y me recuerda que estoy en la era blanca Cuando la muerte y la vida me sonríen
Con una carcajada de burla.

Falta un día para noviembre

Bueno, sí, me fui a la mierda. Me fumé todo y me desmayé otra vez en el balcón, me parece una señal o una premonición ¿Cómo se puede acostumbrar una a este barro? Es de esas noches en las que soy huérfana de sol, y me caigo a dos pasos de la escalera. Mi letra me sale fea. Qué mal. Mis parches no me quieren, se dieron cuenta que los uso. Son hombres esquivos. Que feo, que fea la letra. Hoy es una noche huérfana.

21 de noviembre

Me amo, solo por amarte a ti,
Porque mi cabello castaño
Es tu cabello castaño,
Porque mis cejas son tus cejas
Porque mi risa es el eco
De tus viejos chistes.
Me amo porque es la única
Manera de mantenerte vivo.

21-11-18

¿Dónde están los ojos de miel?
No me responden cuando los llamo,
Se me esconden y no sé si... no, no,
No sé si es mi culpa su extravío.

Me ha roto el corazón para siempre,
Pero yo solo quiero que me cuente
Cómo le va en el viaje sin retorno,
Si es que fue todo tranquilo
O si se extravió en el pasillo
De almas y luces blancas.

Entre muchas otras cosas,
Se han muerto todas mis rosas,
No soportaron mis aullidos
Y se autoeliminaron.
¿Dónde están mis ojos de miel?
Ya nadie me mira con amor.

Primero de diciembre.

Por ahora es 2018, quizás parpadeé y ya no más.

Apreté los ojos esperando que pase el mal rato, y pasaron seis años.

14-12-18

Aire frío en la nuca
Las mañanas largas
Las noches de terror
Un hueco en el corazón.

Seguro existe un dolor más fuerte que este, pero es difícil imaginarlo ahora mismo, lo único seguro es que no se puede respirar este aire de cuchillas.

Aire frío en la nuca
Tormenta en el chakra,
En la chacra
En el charco
En el fango.
Llamo a la llama verde
Y todo puede ser diferente,
No quiero perderme.
El bucle crece y crece
Y siguen pasando años.

21 de diciembre

Vaca, vaca, vaca, árbol, poste, árbol, árbol, pájaros por todos lados. Hay verano a trojal, pero tengo frío en la pierna izquierda, es por el fli-fli de arriba que nunca funciona.

9 de enero, 2019

Pasaron más de noventa días y nadie se ha dado cuenta que ya estoy muerta.